12 may. 2014

Una truculenta historia tras el asesinato de Isabel Carrasco

Montserrat Triana, militante del PP, fue despedida de la Diputación y tuvo que devolver 60.000 euros de su indemnización / Su madre ha sido la autora material.
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Varios policías cortan el paso en la pasarela peatonal en la que fue asesinada Isabel Carrasco. En la imagen inferior, una de las detenidas. (Foto: Campillo)
"Fue una venganza". Esas tres palabras, pronunciada desde el primer momento en el que se dio a conocer el asesinato de Isabel Carrasco, han ido tomando relevancia con el paso de las horas.

Tras esta muerte, tras este brutal asesinato, se esconde una truculenta historia, salpicada de afinidades políticas, incluso de simpatía a nivel personal, pero más tarde retorcida por las cosas de la propia política.

Montserrat Triana, militante del PP, odiaba a Carrasco. En León eso era sabido, es sabido. Montserrat había sido trabajadora de la institución provincial en los tiempos en los que su relación con Carrasco era de 'afinidad familiar'.

Miembros del Partido Popular han asegurado que había una "buena relación personal" retorcida más tarde por enfrentamientos que dan de lleno en lo personal.

Dura historia

Del cariño al odio hay un paso y ese tuvo lugar cuatro años atrás. Entonces Carrasco decidió prescindir de Montserrat como colaboradora de la institución porque la relación personal con su familia se había roto.

En el propio PP dice que fue un despido "personal y no profesional". Y la familia nunca se lo perdonó. Pero los males crecieron aún más. Cuando Montserrat Triana fue despedida se llevó una indemnización "muy importante".

Tres tiros

Pero hasta por esa circunstancia hubo lío, mucho en realidad. Carrasco no estuvo conforme con la liquidación y la Diputación pleiteó por la misma. "En cualquier otro caso no se habría hecho algo así". Montserrat tuvo que devolver casi 60.000 euros y perdió su piso.

Esa situación tan dura se complicó con otra historia personal que afectaba directamente a la madre de la despedida funcionaria de la Diputación.

El marido de la hoy acusada por el crimen (inspector jefe de la Policía Nacional en Astorga) tenía una estrecha relación personal con Isabel Carrasco. Demasiado daño alrededor, demasiado dolor generado por todas estas situaciones. Tanto que la madre de la familia González perdió la cabeza y descerrajó tres tiros a Isabel Carrasco.

Demasiada locura.

Fuente: leonoticias.com

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